La expresión plástica posee un papel importante en la educación inicial, ya que es una necesidad del niño. Durante esta actividad, el niño no solo percibe, sino que además, piensa, siente y sobre todo actúa.
Al pintar, modelar, dibujar, al “poner el cuerpo” desde la vivencia y la reflexión, el niño combate prejuicios e inhibiciones que en muchos casos son los que cortan el espacio lúdico-expresivo-corporal. Estos “espacios de encuentro” consigo mismo y con los demás, favorece la confianza, seguridad en sí mismo, y permite canalizar sentimientos y emociones; se independiza del adulto, utiliza los materiales con libertad, y confianza, se expresa en sus trabajos con soltura y originalidad.
Uno de los propósitos del jardín de infantes es "desarrollar la aptitud para percibir la belleza y el cultivo de la libre expresión creadora".
Con este proyecto nos proponemos desarrollar lo máximo posible esta disciplina, no para formar artistas, sí para orientar su labor hacia la sensibilización y alfabetización con respecto a los lenguajes expresivos, por que Expresarse:
“Es mirar, es buscar, es manipular, es dar, es recibir, es sentir, es hacer, es transformar, es comunicar, es amar, es apoyar, es vínculo, es intercambio, es vida, es libertad es... inteligencia, movimiento y afectividad unidos como plena identidad”.